(Se oyen unos pasos en el pasillo. Y se ve a un hombre sentado en un butacón, en el interior de una gran sala de estar)
Marcos.-¡Hombre María! Cuanto tiempo.
María.-(Se acerca a Marcos) Parece que fue ayer cuando terminamos la universidad, y han pasado más de quince años.
Marcos.-Veo que no recuerdas las fechas.
María.-¿Por qué lo dices?
Marcos.-(Se levanta del butacón) Porque hoy, cumple exactamente veinte años desde que terminamos la universidad.
María.-(Sorprendida) ¿Hoy?
Marcos.-Hoy.
María.-¿Cómo lo sabes?
Marcos.-Porque lo sé. Recuerdo las cosas. Pero ya veo... que tú no.
María.-¿Y tú qué sabes? ¿Qué te hace pensar eso?
Marcos.-Que se te ha olvidado ponerte los calcetines.(Ríe)
María.-¡Qué vergüenza!
Marcos.-No pasa nada. Por cierto, ¿cómo has entrado?
María.-Te pica la curiosidad, ¿eh?
Marcos.-No mucho la verdad. Es simplemente... quiero informarme.
María.-Me he cruzado en la puerta con tu hermano. Él si se acuerda de mí.
Marcos.-Yo también me acuerdo.
(Aparece por la puerta Toni)
María.-Precisamente hablábamos de ti. (Dirige su mirada hacia Toni)
Toni.-Pues no habléis más de mí y escucharme.
Marcos.-Qué quieres, pesado.
Toni.-Nada, ahora te fastidias y no te lo cuento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario