miércoles, 29 de enero de 2014

Un asesinato en la nobleza. (Parte 5)

-Leerla vosotros.
"Querida Julie:
Verte esta semana me ha sido imposible, espero que me perdones. ¿Quedamos para cenar el domingo? Podemos cenar en un italiano, hacen unos macarrones con carbonara exquisitos. Y después podemos dar un paseo por Las Tirlles, que es la mejor calle de la zona sur de la región. 
Te Quiere, Yarryd"
-Tenemos que encontrar a esa mujer.-dice Lord Waster.
-Y tenemos que hacerlo rápido, quedan dos días antes de que se abra el testamento.
-Intentaré buscarla, pero no os prometo nada. Mañana continuamos.
Todos se marchan a sus casas.

Al día siguiente...
-Buenos días a todos.
-Buenos días Lord Minser.
-¿No creéis que debemos ir primero a visitar a Lady Yarryd?
-Estoy de acuerdo.
Todos van a casa de Lady Yarryd.
-¿Quién es usted?-dice Lady Prinfil.
-Soy el inspector Hilanif, llevo el caso de Lord Yarryd.-dice mientras saca la placa del bolsillo.
-¿Y Leonard?-dice Lady Dollin.
-¿Quién es ese?
-Debe de ser un impostor.-dice Lady Yarryd.
-Debemos irnos, tenemos prisa.-dice Lady Trismost.
Todos salen de la casa, mientras, Lady Yarryd charla con Hilanif.
-He encontrado la dirección de la segunda amante. Pero, está un poco lejos.-dice Lord Minser.
-Seguro que está lo suficientemente cerca como para ir andando.-dice Lady Prinfil.
-Está a más de cien kilómetros de aquí.
-¿Qué?-gritan todos los demás a coro.
-He mirado los horarios, y si cogemos el autobús ocho, el seis y el catorce llegamos en seis horas.
-¿Eso no es demasiado tiempo para cien kilómetros?
-Piensa que estamos en un sitio con pocas comunicaciones. Hay que coger el ocho para ir hasta Orella; y desde allí, empendremos nuestro viaje a Dullian, cogiendo el autobús seis que nos lleva a Partife; y por último, cogiendo el número catorce, llegamos a Dullian.
-Viéndolo así...
-De acuerdo vamos para allá.
Todos llegan a Dullian.
-¡Allí está la casa!-grita Lord Minser.
-¡Vamos Lady Dollin! ¡Que te quedas atrás!-dice Lady Trismost.
Llegan a la casa, y se quedan maravillados con el jardín frondoso que posee la vivienda. Mientras Lady Prinfil llama a la puerta de la morada.
-¿Quiénes sois vosotros?
-Julie Grilgen, ¿es esa usted?
-Sí, ¿y ustedes?
-Somos amigos, bueno, mejor dicho, conocidos de Lord Yarryd.
-¿Qué?
-No se asuste. Venimos a preguntarle por él. Sabemos que eran amantes.
-Mi marido va a venir en breve.
-Solo será un momento.
-De acuerdo.
-¿Sabe quién ha matado a Lord Yarryd?
-No tengoni la menor idea.
En ese momento entra un hombre a la casa.
-Cariño, ya estás aquí.
-¿Qué hacen ellos aquí?
-¿Los conoces?
-¡Leonard!-grita Lady Trismost.
-Os dije que dejárais en paz la investigación.
-¿Qué investigación? ¿Te va mal en la clínica?
-Cállate cariño.
-¿Es médico?
-Sí, lo soy. Trabajo como odontólogo en una clínica de por aquí cerca.
-¿Y por qué mientes?
-No entiendo nada.-dice Julie.
-Porque sí, no tengo que dar ninguna explicación. ¡Fuera de mi casa!
Todos salen de la casa y vuelven a su región. Y una vez allí...
-Hay que resolver este caso...
-Ya casi lo tenemos resuelto. Mañana, se abre el testamento. Y creo, que podemos pensar en este instate quién es claramente el asesino. Pero debemos esperar. Mañana, cuando el testamento quede abierto, resolveremos el caso definitivamente.-dice tajante Lord Minser.

miércoles, 22 de enero de 2014

Un asesinato en la nobleza. (Parte 4)

-Sé lo poco que he podido escuchar.
-¿Y qué es ese poco?
-Pues, que hay mucho dinero de por medio, y que Lord Marrior le dejó una gran herencia en vida a Lord Yarryd. Y no creo que Lord Yarryd se lo haya quedado a Lady Yarryd.
-¿Y a quién si no?
-Pues está clarísimo, a sus amantes.- interviene Lady Trismost.
-Puede ser, pero eso lo has dicho tú. Yo solo sé que hay mucho que descubrir en ese testamento.
-Nos tenemos que ir, pero si no le importa llámeme si descubre algo sobre esto. Muchas gracias por la información.
-No hay que darlas, hombre.
Los cinco, salen de la taberna y discuten en la calle.
-Nunca habría imaginado que Lord Yarryd le era infiel a Lady Yarryd.-dice Lady Dollin.
-Se veía venir. Ya no eran los mismos que se casaron hace doce años.
-Eso no es asunto nuestro. Tenemos que descubrir quién mato a Lord Yarryd.
En ese momento llega el detective Leonard.
-¿Qué hacen ustedes aquí? Les dije que no se metieran en mis asunto.
-Como puede observar, no le hemos hecho ni caso.
-¿Me vacila?
-No, no. En ningún momento faltaría el respeto a un inspertor tan inteligente.-dice Lord Waster irónico.
-Bueno, ya está bien. ¡Detenidos!
-¿Nosotros? Anda anda, vete a investigar y déjanos en paz, inspectorucho de pacotilla.
El inspertor se da la vuelta indignado, y entra en la taberna del llano.
-Tenemos que saber qué pone en el testamento.
-Pero hasta dentro de seis, no lo sabremos. Lady Yarryd ha dicho que quiere pasar el cumpleaños de Lord Yarryd sin testamentos.
-Habrá que esperar. Pero hasta entonces podemos buscar a las amantes de Lord Yarryd.
-Estoy de acuerdo. Hablaremos con ellas. ¿Pero cómo conseguiremos saber quiénes son?
-Fácil, dejarme un móvil.
-¿Para qué?
-Tú dejamele.
Lady Prinfil le deja el móvil a Lord Waster.
-Ahora... buscamos la localización y... listo.
-¿Ya?
-Sí. Mirar quién es una de las amantes...
-¡La Señora Richan!
-Vamos a verla ahora mismo.
Todos pasean hasta las colinas, donde se encuentra la casa de la Señora Richan. 
-¿Emily?-pregunta Lady Prinfil.
-¡Lady Prinfil! Cuánto tiempo. 
-Emily, supongo que se habrá enterado.
-¿De qué?
-De la muerte de Lord Yarryd.
-¡Qué!
Emily empieza a sentir un mareo.
-Cre... creía que lo sabías.
-En estas colinas, nadie se entera de nada.-dice Emily mientras se recupera del vahído.
-Lo siento.
-Yo no tenía nada que ver con él.
-¿Estás segura de lo que acabas de decir?
-Segurísima.
-Pues mientes, Emily. Érais amates. Lo sabemos.
-¿Lo sabéis?
-¡Lo sabemos!-dicen todos a coro.
-Pues... sí. Lo reconozco.
-¿Sabes si eras la única?
-Creo que no; había alguna más. Yo sólo quería estar con él. Pero él, no quería dejar a Lady Yarryd.
-Eran felices.
-No, no lo eran. Pero las herencias es lo que tienen. Sólo estaban juntos por eso.
-¿Qué intentas decir con eso?
-Que Lady Yarryd también era infiel.
-Eso será imposible de rastrear digitalmente.
-Ellos, no eran felices. Pero, en el fondo, Lord Yarryd sentía algo por ella. Ese era otro de los motivos por el que no se dejaban.
-¿Qué tienes ahí?-dice Lord Minser.
-Es una carta. Un día Lord Yarryd vino a casa a verme. Aquel día vino muy nervioso, como si estuviera enojado por algo. Al salir, se le cayó esta carta. Pensaba dársela la próxima vez que viniera a verme, pero eso no ha ocurrido. 
-¿Y qué pone en la carta?-dice intrigada Lady Trismost.

sábado, 18 de enero de 2014

Un asesinato en la nobleza. (Parte 3)

Al día siguiente, todos quedaron en casa de Lady Dollin.
-Lady Yarryd ya confía en todo el mundo, pobrecilla.-dice Lady Trismost.
-La verdad es que desde que dejo de ser jefa de bolsa, no es la misma. Antes no se la escapaba ni una.-dice Lord Minser.
-Tienes razón. Pero antes, era demasiado lista para Lord Yarryd.
-Lord Yarryd, era de todo menos tonto.-dice Lady Prinfil.
-Y tú, Lady Dollin, ¿qué opinas?
-Yo, nada. Sinceramente, si tengo que dar mi opinión sobre este tema... prefiero no pronunciarme.
-¡Pero qué tontería es esa!-dice Lady Trismost.
-¡Ya estamos! Siempre metiéndote conmigo. Y yo, tragándo.
-¿Tú? ¿Tragándo? ¡Serás falsa! Soy más buena que el pan, contigo.
-Dejando aparte vuestras discusiones, ¿podemos hablar de la investigación?
-Sí, por favor.
-Empecemos. Lady Yarryd...
"-Cariño, ya estoy en casa. ¿Cariño? He vuelto del balneario. ¿Estás ahí? ¡Aaaahhhh! ¿Pero qué te han hecho?"
-Que traumático...
-Y que horrendo.
-Debemos visitar los sitios comunes de Lord Yarryd. Seguro que por ahí, anda el asesino.
-Tienes razón, Lord Waster. Iré a vestirme y en un segundín, estoy dispuesta.-dice Lady Dollin mientras sube las escaleras que conducen a su vestidor.
Cuarenta y cinco minutos más tarde...
-¡Dichosos los ojos, Lady Dollin!
-Menos mal que era un segundín. Llega a ser un minutín y somos Lord Yarryd.
Lady Dollin baja por las escaleras vestida con un traje azul turquesa, una chaquetilla de piel, unos zapatos marrones y un bolso de piel.
-Veo venir, una conversación sobre gatos...-dice entre dientes Lord Minser.
-¡Bigotitos! ¿Qué te han hecho? Con lo bonito que tú eras, y te han convertido en un abrigo y un bolso, ¡espantoso!
-Lady Trismost, tranquilízate.-dice Lord Waster.
-¡Pero qué dices, loca!-dice Lady Dollin.
-Pues sí que da de sí el dichoso gato.-dice Lady Prinfil.
-Pobre bigotitos...
-¡Queréis dejar al gato en paz! Todo el día igual. Siempre con el maldito gato... si lo sé, le digo a tu jardinero que abriera la verja del jardín antes de dejárselo a Lady Dollin.
-Queremos investigar...
-Eso eso cambiémos de tema. ¿Por qué no vamos a la taberna del llano?
-Allí iban mucho Los Yarryd.
Todos van hacia la taberna del llano, un lugar al estilo discotequero, con una bola de espejo en el centro y un hombre fuerte y tatuado tras la barra.
-Perdone, ¿me puede decir si conocía a Los Yarryd?
-Encantada señora, por supuesto. Los conozco muchísimo; pero en esta región tan pequeña, raro es no conocerse.-dice el hombre tatuado.
-Tiene usted razón. Pero, ¿cómo eran ellos aquí?-dice Lady Trismost.
-Pues solían venir cuatro veces por semana más o menos. Siempre andaban discutiendo, pero ya se sabe al perro y el gato no los pongas en el mismo plato. Y ellos eran así, Lady Yarryd es una señorita y él... dejaba mucho que desear. Era más bien, desagradecido, llamémoslo así.
-Bigotitos...
-Si no le importa, no nombre a los gatos, porque hay ciertas pesonas irascibles y no queremos retomar el tema.
-Sin problemas, lo siento mucho.
-Entonces... qué quiere usted decir.
-Pues... que Lord Yarryd le era infiel a Lady Yarryd, se podía ver nitidamente en el ambiente. Siempre andaban discutiendo, y casi siempre por el mismo tema, la herencia de Lord Marrior.
-¿La herencia?
-Eso creo, decían que había mucho de por medio y que no se podían separar.
-¿Ella sabía lo de la infidelidad?
-No creo, hablaban de otro tema; pero ahí me pierdo. Aunque siempre hablaban de una joya. Una joya que debe de figurar en el testamento de Lord Yarryd.
-¿Qué sabe usted de ese testamento?-dice Lord Minser.

miércoles, 15 de enero de 2014

Un libro.

Una imagen,
se clava en algún rincón de mi cerebro.
Varias palabras,
caen en mi pensamiento.
Mi memoria,
se convierte en un instante de armonía.
Y una frase,
cobra todo el sentido del mundo.
Y por fin,
terminé de leer el libro.

martes, 14 de enero de 2014

Un asesinato en la nobleza. (Parte 2)

-¿El qué?
-Este gato espachurrado que hay en el suelo.
-Es... es una alfombra-dice Lady Yarryd titubeante.
-Esa mancha..., ese color..., ¡es Bigotitos!-grita Lady Trismost horrorizada.
-¿Qué? Lady Dollin, tú me regalaste esta alfombra.
-¿Yo? De ninguna manera pienso cargar con tus muertos. Si tú la robaste el gato y te hiciste una alfombra, es culpa tuya.
-Que mentirosa eres Lady Dollin, siempre metiéndo mierda a los demás. Yo ví como se la regalabas en el entierro de Bigotitos-dice Lady Trismost soltando una pequeña lagrimilla falsa.
-Señoras, no estamos aquí para discutir sobre esta repuganante alfombra, que por cierto Lady Yarryd podría darle un aguita, ¿no?-interrumpe el comisario.
-Comisario, más respeto. Que está usted en mi casa.
-Lo siento mucho Lady Yarryd, no pretendía ofenderla. Pero por otra parte, tengo razón y usted lo sabe. Pero este no es el motivo por el que estamos aquí. Vengo a hablar sobre el asesinato de Lord Yarryd.
-¡Exacto! Hablemos de eso, por favor.-dice contundente Lord Minser.
-¡Ustedes!-grita el comisario-¿qué hacen aquí?
-Hemos venido a reconfortar a Lady Yarryd.
-Entiendo. Bueno lo dejare pasar. Me gustaría preguntarles cómo encontraron a Lord Yarryd.
-Bueno... lo encontré tirado en la cama de nuestra habitación. Tenía varios agujeros de balas en el costado y uno en la frente.
-¿Y Lord Marrior?-pregunta intrigado el comisario.
-Está en su habitación, pero no me gustaría molestarle. Tenía que tranquilizarse y le he dado un calmante.
-Comisario, ¿tiene alguna pista?-pregunta Lord Waster.
-Me temo que no. Deberían marcharse. Yo proseguire por las zonas que visitaba más frecuentemente la víctima, daré con el asesino.
-Estoy de acuerdo. Vámonos Lady Prinfil. Tenemos el coche en la puerta, te dejaré en tu casa.
-Deberiamos tranquiliarmos. Vámonos todos.-dice Lord Minser.
Todos salen de la mansión, despiden a Lady Prinfil y a Lord Water, y charlan mientras salen del jardín.
-¿Podéis dejar el tema del gato?  Por favor os lo pido.
-Lo siento mucho, Lord Minser, pero era mi Bigotitos.
-Cállate ya, pesada. Que eres una neurótica. Yo te regalo otro gato.-dice Lady Dollin.
-Cierra el pico, asesina de gatos.
-¡Parad!
-Cambiand de tema. ¿No os parece raro que Lord Marrior no haya salido a saludarnos?
-Estaba ordenando cosas.
-Y después estaba tomándose el tranquilizante.
-Mmmm, tienes razón, aquí huele a gato encerrado.-dice Lady Dollin.
-¡Eso! Encima tú con recochineos.
-Lady Dollin, no empieces otra vez.
-¡Pero si no he dicho nada! Bueno que ha mi también me parece raro. Y ese comisario... a mi no me ha parecido muy convincente.
-A mi tampoco, si te digo la verdad.
-Ni a mí.
-No creo que vaya a resolver nada.-dice Lady Trismost.
-¿Y si investigamos nosotros por nuestra cuenta?-sugiere Lord Minser.
-Por mí, perfecto.
-Por mí, de acuerdo.
-Luego llamaré a Lord Waster y a Lady Prinfil.
-No creo que tengan ningún problema.
-Empezaremos mañana mismo.

sábado, 11 de enero de 2014

Los sonidos y las alfombras mágicas.

Escuchamos con atención
los sonidos que nos rodean, 
incluso nos causa sensación e impresión,
ver como los pajarillos merodean.

Algunos sonidos nos rompen,
esquemas que tenemos marcados,
a veces pensamos lentamaente,
 los conocimientos que tenemos fijados,
como que un gato maulla,
y los perros sueltan ladridos.
Como que un elefante barrita,
y una alfombra mágina levita 
y causa espectación.

Porque aunque esto último, 
no cause ruido alguno,
ni suelte berrido malo ni bueno, 
ni muga al levantar el vuelo,
recoge en su vuelo el sonido,
de la magia y la emoción,
que crean nuestros sentidos,
al verla levantarse ligeramente del suelo,
y emprender el vuelo.

Un asesinato en la nobleza. (Parte 1)

Mientras ocupan sus asientos, Lord Marrior alza la voz y dice:
-¡Ni lo toquéis!

Una semana antes...
-¿Qué queréis? ¿Que vaya llorando por las esquinas?-comenta Lord Minser, mientras los demás formaban tumulto en la plaza.
-No hombre, pero debería estar más afectada, se ha quedado viuda.- replicaba Lady Trismost.
-A veces la procesión va por dentro, eso no significa que no le quisiera. 
-¡Su marido ha sido asesinado! Tendría que estar destrozada. Y resulta que se va de viaje, vaya atrocidad.
-¡Qué varvaridades dices, Lady Dollin!
-¿Yo? ¿Varvaridades? ¡Realidades! Eso es lo que digo, realidades.
-Estoy de acuerdo con Lord Minser, te has pasado.
-¿Y con quién ha dejado a Lord Marrior? 
-Creo que él también se ha ido de viaje.
-¡Qué! ¡Pero si se ha muerto su hijo! ¡Qué varvaridad! 
-Bueno, Lady Dollin, cállate de una vez, que no estas dando pie con bola. 
-¡Pero qué dices Lord Minser! Yo siempre hablo de forma coherente. 
-¿Tú? Pero si desde que se marchó tu marido y dejaste de ser millonaria, no dices más que tonterías.
-Normal, Lady Dollin, estaba acostumbrada a estarse en su mansión sin hacer nada, y desde que se prepara un huevo frito, no es la misma.- dice Lady Trismost miestra ríe a corcajadas y se las contagia a los demás.
-¡Sois unos groseros, y unos insolentes! ¡Desagradecidos! Yo que he dado la vida por vosotros.
-¿Tú? Estaría de viaje, me lo perdí, que pena...- dice irónica Lady Trismost, miestras saluda a Lady Prinfil y a Lord Waster.
-¡Qué desagradecida! Yo cuidé de tu gato cuando te fuesta a México.
-¡Pero serás falsa! ¡Le mataste! Pobre bigotitos, que final más triste...
-¿De qué habláis?-interviene Lady Prinfil.
-De qué Lady Dollin mató a mi gato.
-¡Qué conversaciones más desgradables tenéis!
Se oye una voz de fondo que interrumpe la conversación: "Se hace saber que Lady Yarryd ha vuelto a la región".
-¡Vamos a verla! ¡Corred! 
Todos corren hasta la mansión de Los Yarryd, y tocan al timbre.
-Lady Dollin, no sé para qué vienes.-Se queja Lady Trismost.
-Porque quiero.
Se abre la puerta y Lady Yarryd le hace un gesta que parece significar una señal para dejarles pasar.
-¿Y Lord Marrior?
-Está en su alcoba, está intentando ordenar su escritorio. El pobre hombre no acepta que está mayor, y que necesita tranquilidad.
-Algún día lo entenderá, no te preocupes.
-¿Y ya está investigando el equipo policial?
-Sí, el de investigación se ha puesto en marchar. ¿Quién querría asesinar a Kelin?
-¿Te refieres a Lord Yarryd?
-¡Pues claro! ¿Quién se ha muerto? ¡Su marido! ¿De quién va a hablar si no? Pareces tonta Lady Dollin.
-¡Ay hija, que estresante eres! ¡Siempre criticándome! Ya llegará el día en el que yo me vengue.
-¿Tú? ¿De mí? Menuda tontería. Antes dejo yo de usar ropa de marca que tu te vengas.
-Lo veremos.
-Dejarlo ya, estoy esperando a la policía, y con vuestros no podré oir el timbre de la puerta.
Suena el timbre de la puerta, Lady Yarryd va hacia ella y deja pasar a unos señores.
-Lady Yarryd, encantada de conocerla. Soy el comisarío Leonard, llevaré la investigación del asesinato de Lord Yarryd. Quería comentarle... ¿Pero qué es esto?

miércoles, 8 de enero de 2014

La historia de una historia.

Una vez oí una historia, 
de un niño llamado Tom,
que saltaba de tejado en tejado,
cual gato persiguiendo a un ratón.

No recuerdo muy bien, 
quién la historia me contó,
lo único que sé,
era como sonaba el ronron del tren en el que viajaba yo,
cuando un desconicido se me acercó,
y me comentó,
la historia de aquel niño llamado Tom.

Hoy recuerdo aquel día,
como si fuera ayer mismo,
y por casualidades de la vida,
aquel desconocido de nuevo me encontró,
yo no le reconocí al principio,
pero cuando él me comentó que el ejército era su sitio, 
recordé el día en el que me contó la historia,
y las palabras que me recitó:
" Amigo desconocido,
y compañero de viaje,
te quisiera comentar,
que mi destino es el ejército,
y el ejército une la amistad".

miércoles, 1 de enero de 2014

Cronología del Planeta Tierra.

En 2001 Las Torres Gemelas,
en 2002 El Euro,
en 2003 El Código Da Vinci,
en 2004 el tsunami en el Índico,
en 2005 El Katrina,
en 2006 Plutón deja de ser planeta,
en 2007 el iPhone,
en 2008 Guerra entre Rusia y Georgia,
en 2009 la Gripe A,
en 2010 el terremoto de Haití,
en 2011 un terremoto en Japón,
en 2012 aparece WhatsApp,
en 2013 el accidente de Santiago.
Ha empezado un nuevo año,
no sabemos como será, 
tendrá cosas buenas, 
cosas malas,
ambas ocurrirán,
y yo me pregunto, señores:
¿y si vamos en coches voladores,
o llevamos trajes espaciales? 
Poco probable es que suceda,
pero por ocurrir,
cabe la oportunidad,
de que yo vaya al instituto,
volando y con traje espacial.

¡FELIZ 2014!