-¿El qué?
-Este gato espachurrado que hay en el suelo.
-Es... es una alfombra-dice Lady Yarryd titubeante.
-Esa mancha..., ese color..., ¡es Bigotitos!-grita Lady Trismost horrorizada.
-¿Qué? Lady Dollin, tú me regalaste esta alfombra.
-¿Yo? De ninguna manera pienso cargar con tus muertos. Si tú la robaste el gato y te hiciste una alfombra, es culpa tuya.
-Que mentirosa eres Lady Dollin, siempre metiéndo mierda a los demás. Yo ví como se la regalabas en el entierro de Bigotitos-dice Lady Trismost soltando una pequeña lagrimilla falsa.
-Señoras, no estamos aquí para discutir sobre esta repuganante alfombra, que por cierto Lady Yarryd podría darle un aguita, ¿no?-interrumpe el comisario.
-Comisario, más respeto. Que está usted en mi casa.
-Lo siento mucho Lady Yarryd, no pretendía ofenderla. Pero por otra parte, tengo razón y usted lo sabe. Pero este no es el motivo por el que estamos aquí. Vengo a hablar sobre el asesinato de Lord Yarryd.
-¡Exacto! Hablemos de eso, por favor.-dice contundente Lord Minser.
-¡Ustedes!-grita el comisario-¿qué hacen aquí?
-Hemos venido a reconfortar a Lady Yarryd.
-Entiendo. Bueno lo dejare pasar. Me gustaría preguntarles cómo encontraron a Lord Yarryd.
-Bueno... lo encontré tirado en la cama de nuestra habitación. Tenía varios agujeros de balas en el costado y uno en la frente.
-¿Y Lord Marrior?-pregunta intrigado el comisario.
-Está en su habitación, pero no me gustaría molestarle. Tenía que tranquilizarse y le he dado un calmante.
-Comisario, ¿tiene alguna pista?-pregunta Lord Waster.
-Me temo que no. Deberían marcharse. Yo proseguire por las zonas que visitaba más frecuentemente la víctima, daré con el asesino.
-Estoy de acuerdo. Vámonos Lady Prinfil. Tenemos el coche en la puerta, te dejaré en tu casa.
-Deberiamos tranquiliarmos. Vámonos todos.-dice Lord Minser.
Todos salen de la mansión, despiden a Lady Prinfil y a Lord Water, y charlan mientras salen del jardín.
-¿Podéis dejar el tema del gato? Por favor os lo pido.
-Lo siento mucho, Lord Minser, pero era mi Bigotitos.
-Cállate ya, pesada. Que eres una neurótica. Yo te regalo otro gato.-dice Lady Dollin.
-Cierra el pico, asesina de gatos.
-¡Parad!
-Cambiand de tema. ¿No os parece raro que Lord Marrior no haya salido a saludarnos?
-Estaba ordenando cosas.
-Y después estaba tomándose el tranquilizante.
-Mmmm, tienes razón, aquí huele a gato encerrado.-dice Lady Dollin.
-¡Eso! Encima tú con recochineos.
-Lady Dollin, no empieces otra vez.
-¡Pero si no he dicho nada! Bueno que ha mi también me parece raro. Y ese comisario... a mi no me ha parecido muy convincente.
-A mi tampoco, si te digo la verdad.
-Ni a mí.
-No creo que vaya a resolver nada.-dice Lady Trismost.
-¿Y si investigamos nosotros por nuestra cuenta?-sugiere Lord Minser.
-Por mí, perfecto.
-Por mí, de acuerdo.
-Luego llamaré a Lord Waster y a Lady Prinfil.
-No creo que tengan ningún problema.
-Empezaremos mañana mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario